Un joven entraba en una taberna, se sentaba
junto a un hombre, este tenía un vaso con un líquido negro espumoso, el
inexperto joven pidió una coca cola en botella, el hombre lo miro detenidamente
frente a la incomodes del joven, el hombre dijo con un tono agresivo algo muy
casual, dando un extraño resultado
-Niño, me queda una hora hasta que la persona
con la he venido a reunirme llegue, es probable que esto no salga bien, así que
te contare mi historia, si, así como así, y no- dijo ante el gesto sorprendido
del desprevenido joven- no puedes estar ocupado, es algo muy importante, y una
hora es suficiente, así que siéntate. Y no se te ocurra interrumpirme.
El chico intimidado se sentó, el mayor empezó a
hablar
Esta historia empieza los años de 1988, una
persona llegaba apurado a encontrarse con su prometida, mientras el gesto de la
mujer se ensombrecía mientras el chico le declaraba que tenían que poner pausa
a su relación, él tenía que dirigirse a la guerra actual, la chica replicaba
que el solo era un escritor y estudiante de ornitología, le gritaba sobre las
cosas que iba a hacer en la guerra, estudiar aves, le preguntaba, el chico
enojado le dijo que ella no tomaba con seriedad su ciencia mientras se largaba,
esta discusión duro cerca de una hora, aun así la chica se quedó llorando y
bebiendo
3 años después regresaba el chico de la guerra,
solo le quedaba una casa en mal estado, con el dinero que sus padres le dieron
las primeras semanas logro reparar su casa y mantenerse, comenzó a buscar
empleo, algo relacionado a aves, su pasión, su padre, un empresario exitoso que
realizaba medicinas, queriendo apoyar a su hijo le invito a una cena de
caridad, en donde inicio su maldición, conocía a Richard Bagman, un científico
billonario, que interesado en su trabajo como militar y científico lo invita a
su casa
Y aquí, aquí es donde en realidad empieza la
historia del hombre cuervo
Una semana después de la cena de caridad,
nuestro joven, llamado Raymond Anaclet, llega en taxi a la casa del billonario
Bagman , una lúgubre mansión lleno de árboles sombríos, al tocar el portón, un
par de cuervos salieron del árbol más cercano, a Raymond se le dilataron la
pupilas, se le formo una sonrisa en la cara
y su cerebro solo captaba una cosa, la belleza de estos animales, el
adoraba los cuervos, eran sus aves favorita, eran inteligentes, lo que más le
gustaba a Raymond era su capacidad de repetir sonidos, se sobresaltó al oír su
nombre, un mayordomo lo esperaba en la puerta, con un semblante serio lo invito
a pasar, ya dentro de la casa, Raymond noto el buen estado y los muchos
decorados de la sala, el mayordomo se retiró.
Richard Bagman se encontraba de espaldas frente
a una gran mesa de madera, en la que reposaba una jarra de Té y 2 tazas,
Raymond se encamino a la mesa, pero antes de llegar Bagman noto su llega y se
levantó repentinamente, saludo a Raymond con una gran sonrisa, lo invito a
sentarse a un lado de la mesa, después de sentarse el mayordomo llego de nuevo
y puso él te en las tazas, Bagman comenzó a hablar.
-
Raymond,
chico, mira que grande estas, alguna vez te vi, en un viaje que hice con tu
padre, pero de eso ya hace mucho tiempo, pero bueno, dime, ¿cuál es tu
especialidad?
-
La
ornitología señor, el estudio de las aves, especialmente de los cuervos
-
Eso
está bien, pero, estuviste en la guerra, tienes experiencia y entrenamiento
militar, ¿No?
-
Sí
señor, rango avanzado, en realidad, fue el primero de mi clase en 3 ocasiones
seguidas, aun así, la guerra acabo tiempo antes de que me graduara, aun así,
después de regresar me entrene por 1 año en diferentes artes marciales.
-
Muy
interesante, Raymond, mira, te contare una anécdota, era un día lluvioso y yo
estaba saliendo de una obra muy interesante, de un cuervo, es por eso que me
intereso tu trabajo, aun así, después de llamar a mi chofer, a punto de llegar
a mi mansión, un par de ladrones nos emboscaron y robaron todo, no es la
primera vez, desde que me mude hace casi 20 años me han robado 5 veces, aun así
al final estos ladrones mataron de un disparo limpio a mi chofer, y me hubieran
matado si la policía no hubiera llegado a tiempo. He observado que el crimen en
esta ciudad es mucho, yo no sé pelear, y supongo que te has enterado, algunos
enmascarados ya han salido a la luz. -Se quedó en silencio un momento y
continuo- necesito a alguien con experiencia militar, necesito a alguien que
pueda limpiar el crimen, necesito un cuervo que limpie la porquería de las
calles
-
En
realidad, los cuervos no comen mucha carne, pero continúe- mientras Bagman le
brindaba una mirada severa continuo
-
Quiero
un justiciero en esta ciudad, yo podría darle recursos, y quiero que se usted,
quiero que sea el hombre cuervo
Raymond se notó sorprendido al
principio, el hombre no quería nada de su ciencia, quería su habilidad militar,
él se paró y exclamo:
-
Usted
está loco si piensa que me pondré un traje de cuervo y saldré a patrullar,
tenga buena tarde, míster Bagman.